Estarás bien

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Hace unos días me tocó viajar sola y en una buena parte de lo que duró el viaje, las lágrimas no cesaban de caer de mis ojos… al punto que una muchacha que estaba a mi lado me preguntó “¿Are you be okey?» (¿Está bien?)

Y le contesté: «Y will be okey» (Estaré bien) …

Hay momentos en que esto duele demasiado…

El viaje despertó muchos recuerdos, parecía que todo se complotara para que a cada paso que daba lo recordara…

El perdón trajo sanidad a mi corazón y entonces la tristeza se abrió camino en estas últimas semanas.

Por momentos el tiempo vuela hacia atrás en mi mente, una y otra vez… cómo tratando de buscar lógica a lo que no lo tiene y de repente me descubro frágil como una hoja reseca por el otoño que se quiebra. Fuerte por fuera pero quebrada por dentro.

¿Cómo se puede ser fuerte cuando más débil te sientes emocionalmente?

Cada día Dios renueva mis fuerzas, pero soy yo quien debe decidir buscarle. ¡Dios se ha vuelto tan real para mi! Y la oración se ha convertido en la bocanada de aire que me permite tomar fuerzas, ponerme de pie y seguir avanzando a pesar del dolor, como diría una amiga: teniendo una mano en el arado mientras que con la otra me seco las lágrimas…

Tú y yo tenemos la opción ante el dolor de quedarnos detenidas/os, caer en un hueco de desesperación, escondernos en nuestra habitación y dejar que todo se caiga. Tenemos la opción de apagar nuestra mente con alcohol, con drogas legales… o ilegales… o con lo que tú elijas… pero déjame decirte que eso sólo profundizará el daño, se extenderá a los demás así como en el tiempo. Destruirá no solo tu vida, sino la de los que amas …

¡Claro que tienes el derecho de entristecerte y llorar tu pérdida! Y las lágrimas permiten que tu alma se descomprima… se alivie… pero no le permitas a la tristeza que te abata… llora todo lo que necesites llorar… luego de hacerlo ¡sécate las lágrimas y levántate! Es lo que me repito una y otra vez a mi misma y te lo repito: «sécate las lágrimas y levántate!» Aunque tengas que hacerlo seguido… aunque haya días que tengas que hacerlo mas de una vez…

Los tuyos no se merecen mas dolor… y tú tampoco… por eso: ¡Levántate!

Nos encantan los resultados pero no los procesos. Y ¿sabes? Nuestro carácter se forma mayormente durante los procesos. Sí, muchos son dolorosos, pero si eliges hacerlo de la mano de Dios, Él hará lo que tú no puedas hacer…

“Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”

Isaías 40:29-31

Cualquier número multiplicado por cero da cero… Pero Dios hace que cuando tienes «cero» fuerzas Él las multiplique. Te crecen «alas espirituales” como si fueras un águila cuando esperas en Dios… ¿sabías que este ave en un momento de su vida cuando va perdiendo su capacidad para volar alto y para cazar está condenada a morir? Pero en vez de eso se refugia en una montaña muy alta y se arranca ella misma todo su plumaje así como sus garras una a una y luego se rompe su pico contra las rocas. En las alturas, totalmente vulnerable… surge una nueva versión de sí misma. En las alturas ella tiene que esperar que todo vuelva a crecer. Nuevo plumaje, nuevas garras, nuevo pico que le volverán a dar una nueva oportunidad para seguir viviendo… En las alturas…

¿Me estás entendiendo?

Por eso espera en el Señor…

Dios multiplicará tus fuerzas…

No te prometo que el dolor desaparecerá, que no volverás a sentirte débil, que no habrá más lágrimas… el dolor es parte del proceso… pero de una cosa estoy segura: Dios estará contigo… y cómo le dije a Sofia, la muchacha que estaba a mi lado en el viaje “I will be okey.” , «You will be okey» (tu estarás bien)… aunque hoy no lo estés… lo estarás…

La foto de la nota que aparece arriba, es de una que «me» escribí hace seis meses atrás. En una conferencia de mujeres nos habían pedido que nos hiciéramos una nota como de parte de Dios a nosotras mismas. Debíamos meterla en un sobre con nuestra dirección y colocarla en un buzón que allí tenían. Me olvidé de la nota. Me olvidé de lo que había escrito, una mezcla de deseos y de oración a Dios. Acaban de enviármela por correo… Me llegó justo cuando había terminado de escribir este artículo… es curioso que entre «mis» palabras aparece lo mismo que le dije a la muchacha que viajaba a mi lado hace unos días y hoy te estoy contando: «Estaré bien»… ¿casualidad? No lo creo… En todo este tiempo he podido ver que lo que yo le pedí a Dios como un deseo, se empezó a cumplir…

Por eso lo tomo como una promesa de Dios para mi y también para tí… Estaremos bien… aunque hoy nos parezca una utopía… Estaremos bien

7 Comments

  1. claudia a lucero el noviembre 30, 2019 a las 5:19 pm

    «me descubro frágil como una hoja reseca por el otoño que se quiebra».

    «Por eso espera en el Señor…»

    «promesa de Dios..»Estaré bien»

    Bellísimo¡!… Gracias por cada palabra.
    Es nuestra decisión morir o vivir …como el aguila
    Te admiro y quiero mucho..🌺

    • lilyfattore el noviembre 30, 2019 a las 6:03 pm

      Gracias por tu aporte! Es muy valioso para mi! Está en nuestras manos. Dios hará lo que no podamos hacer pero no hará lo que si podemos hacer nosotros: decidir buscarle, decidir secarnos las lágrimas y seguir ❤️

  2. Daniela Remon el diciembre 2, 2019 a las 6:02 pm

    Precioso Lily! Si.. estaremos bien. Tenemos esperanza con Dios.
    Me encanta mucho lo que dice una cancion de Crowder, se llama «Come as you are» (Ven como tu eres), y una parte del coro dice: «Earth has no sorrow, that heaven can’t heal»
    (La tierra no tiene tristeza, que el cielo no pueda sanar).
    Me sigo repitiendo constantemente o la sigo cantando, en el carro o en la casa.
    Te quiero mucho!
    Que lindo haberte visto ayer en Casa Church vecina 🙂

    • A.juan Pedicic el diciembre 17, 2019 a las 4:21 am

      El proceso del águila es muy doloroso cuando llega la época de cambiar su estado su fragilidad la lleva a sus peores tormentas son 150 días de dolor intenso el permanecer en medio de su dolor traerá su victoria un abrazo

      • lilyfattore el diciembre 21, 2019 a las 7:06 pm

        Amén! Así será!

  3. Susana el diciembre 19, 2019 a las 8:44 pm

    La palabra que mejor te describe en este tiempo Lili es «resiliente». A través de tus palabras das consolación a las personas con la «misma consolación con la que fuiste consolada» por Dios.

    • lilyfattore el diciembre 21, 2019 a las 7:05 pm

      Eso es lo que espero ser para aquellos que me lean. Mi resiliencia tiene raíces en Dios, en la Fe en sus promesas

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